La I+D+i vasca evolucionará favorablemente en 2018 según el Panel de Expertos Bantec

La inversión en I+D+i evolucionará favorablemente en el País Vasco en 2018, aunque el sistema de innovación vasco parece enfrentarse a un techo, para cuya superación será necesaria la adopción de medidas que favorezcan la consolidación de nuevos sectores industriales intensivos en tecnología o hacer uso de las posibilidades que ofrece la compra pública innovadora.

III Panel Expertos Bantec 2018

Esta es la principal conclusión de la III Edición del Panel de Expertos Bantec, elaborado por Bantec Estudios a partir de las opiniones de 70 personalidades competentes en la materia, seleccionadas en representación de la Administración, los centros tecnológicos, las universidades y las empresas.

La percepción de los expertos es que en 2018 se mantendrá un buen comportamiento de la inversión empresarial en I+D e Innovación Tecnológica, aunque con un menor dinamismo que en 2017, y en que el mayor esfuerzo inversor en I+D de las Administraciones Públicas, no será suficiente para mantener el ritmo de mejora global, por cuanto se producirá un crecimiento, pero menos vigoroso.

El objetivo del Panel es ofrecer periódicamente un diagnóstico cualitativo del Sistema Vasco de I+D e Innovación Tecnológica. El trabajo concluye con la publicación del Índice de Confianza Bantec en el Sistema Vasco de I+D e Innovación Tecnológica, que sintetiza el grado de confianza sobre la evolución del sector vasco de la Innovación y que de cara a 2018 refleja un valor positivo de 6,59 puntos, aunque experimenta un leve retroceso con respecto a los 6,79 puntos de la edición anterior.

La I+D+i vasca no consigue superar la barrera del 2% de gasto sobre el PIB, dado que la inversión se ha estancado en torno a los 1.300 millones de euros. Para batir dichos guarismos, una vez que el potencial de esfuerzo inversor en innovación de la industria tradicional parece estar dando muestras de agotamiento, habría que intentar ensanchar la base de empresas innovadoras vascas, a través de la búsqueda de nichos en nuevos sectores industriales intensivos en tecnología.

Los esfuerzos se iniciaron en la década de los 90 con el diseño de clústeres sobre los que pivotar las nuevas estrategias de desarrollo de la innovación, políticas que tuvieron su continuidad en la primera década del Siglo XXI con la definición de áreas de innovación y el fomento de las nuevas tecnologías. Pero los resultados se están haciendo esperar. Así que, habrá que perseverar.

De las 13 cuestiones sometidas a consideración, los expertos siguen ofreciendo su mejor valoración al hecho de que “los empresarios vascos consideran la Investigación, el Desarrollo y la Innovación Tecnológica como elementos esenciales de competitividad” (7,63 puntos). El segundo asunto es que “la inversión empresarial en I+D e Innovación Tecnológica evolucionará favorablemente el próximo año en Euskadi” (6,66 puntos) y el tercero, que “el sistema de patentes y protección jurídica de los resultados de la investigación resulta suficientemente útil para proteger un desarrollo innovador de la empresa” (6,44 puntos).

Los aspectos que suspenden son los relativos a si “las compras públicas de las Administraciones utilizan su potencial para impulsar el Desarrollo Tecnológico” (4,22 puntos), a si “Euskadi podrá cumplir en 2020 con el objetivo de la Unión Europea de destinar a I+D+i un gasto del 3% sobre el PIB” (4,59 puntos) y a si “existe cultura de colaboración en materia de Innovación entre las empresas vascas entre sí” (4,92 puntos).