Bantec propone el Proyecto Europeo “YouthRural”

– El objetivo es fomentar la creación de negocios,
iniciativas empresariales y empleo en el entorno rural
– El programa piloto contempla la participación de
al menos un 50% de mujeres
– Se calcula que 1,2 millones de jóvenes se encuentran desempleados en el entorno rural de la Unión Europeo
Bantec Group, consultora especializada en la gestión integral del I+D+i, ha propuesto a la Comisión Europea el Proyecto “YouthRural”, enmarcado en el Programa “Progress”, cuyo objetivo consiste en fomentar acciones piloto para mejorar la empleabilidad de los jóvenes a través del emprendizaje en el entorno rural. La iniciativa parte de la Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos (SODEBUR).
El Proyecto “YouthRural” se basa en una metodología capaz de poner en marcha una política que propicie el empleo de jóvenes y que sirva a la Comisión Europea para diseñar una estrategia para el emprendizaje en el entorno rural. En la fase de diagnóstico inicial se han detectado oportunidades en los sectores agroalimentario, aprovechamiento energético (biomasa), turismo rural y procesado de la madera.
De los 26 millones de desempleados existentes en la Unión Europea, 5,7 millones son jóvenes de menos de 25 años, aproximadamente 1,2 millones de los cuales viven en el entorno rural. Hay estimaciones que indican que el desempleo juvenil está costando a la UE hasta 150.000 millones de euros al año, el 1,2 por ciento de PIB.
Bantec realizará la evaluación del proyecto piloto y testará los resultados obtenidos por los diferentes trabajos a desarrollar por otros tantos socios participantes de hasta siete países miembros de la UE, España, Grecia, Lituania, Portugal, República Checa, Rumanía y Chipre.
A través de “YouthRural” se pretende la creación de un Consejo para Jóvenes en el Medio Rural, en el que participen empresas, asociaciones juveniles, universidades, ONGs, organismos públicos de empleo, sindicatos y entidades públicas de dicho entorno, con el objetivo de integrarles en un proceso que irá desde la definición de la política y el desarrollo del proyecto, hasta su implantación, con fecha de finalización prevista en septiembre de 2015.
Los trabajos se articulan a través de la puesta en práctica de una prueba piloto por región. En cada una de ellas participarán 30 jóvenes de hasta 24 años, con la condición de llevar al menos 6 meses en paro y con la participación de al menos un 50% de mujeres. El objetivo consiste en atajar los dos problemas fundamentales del entorno rural europeo, la despoblación y el paro.
En definitiva, el proyecto va dirigido al segmento de población más castigado por el desempleo y que más dificultad tiene para encontrar trabajo. Dada la elevada tasa de paro juvenil existente en la Unión Europea, el Consejo Europeo acaba de aprobar una partida de 6.000 millones de euros del presupuesto para el fomento del empleo juvenil, de los que España recibirá 1.000 millones.
Una vez seleccionados los participantes en cada región, éstos desarrollarán una primera etapa de capacitación y una segunda fase práctica en la que se les proporcionará trabajo en empresas rurales, se les apoyará en su emprendizaje o se les gestionará el intercambio de empleo en otra de las regiones europeas participantes.
De la evolución de las actividades emprendidas se extrapolarán las conclusiones que se elevarán a la Comisión Europea. El fin último es la elaboración de una política de apoyo al empleo de los jóvenes en el entorno rural, que se pueda extender a otros entornos y que defina la forma de actuar y en qué nichos para todo el Viejo Continente, a partir de las experiencias de éxito detectadas.

Flagship European Projects

Flagship se podría traducir por buque insignia, y si se trata de proyectos, estamos hablando de las actuaciones de investigación financiadas por la Unión Europea, que en sus términos, son los más rompedores o novedosos. Realmente, el nombre es FET-Flagship, donde FET es Futuras Tecnologías en Desarrrollo o Future Emerging Technologies.

Europa se dio cuenta ya hace unos años que en el Viejo Continente la manera habitual de plantear la investigación era mediante el pequeño avance en los campos, se va pasito a pasito. Este modelo no coincide con el norteamericano, donde dejan volar más su imaginación y plantean proyectos menos lógicos y de ideas felices. Para tratar de imitarles, Europa está subvencionando los Flagship Projects. No obstante, no hay que confundirlos con investigación básica, ya que los gobernantes esperan que esta idea reporte beneficios sociales en la calidad de vida, sea económicamente viable y se avance en el estado del arte de la tecnología. Para terminar de entenderlo, se intenta desarrollar algo que pueda llegar a cambiar nuestras vidas. Un grandísimo ejemplo es el transistor, que nadie fue capaz de preverlo y que ahora es imprescindible en nuestro día a día. Otro fenómeno imprevisto fue la influencia de Internet en la sociedad

Los proyectos por los que la Comunidad Europea ha apostado son los siguientes:

FuturICT: búsqueda de sostenibilidad en las actividades humanas.
Graphene-CA: investigación en grafeno
Guardian Angels: sistemas de monitorización de salud y prevención.
HBP-PS: investigación sobre el cerebro
ITFOM: estudio de datos biológicos hacia el diagnóstico individualizado
CA-RoboCom: robot enfocado a la dependencia de las personas.

Estos proyectos se realizan entre decenas de instituciones, entre las que figuran centros de investigación, grandes empresas, PYMES, universidades… de distintos países. Normalmente esta variedad en la naturaleza empresarial es requisito en las convocatorias europeas. Se desarrollan bajo el 7º Programa Marco y ya han tenido varias convocatorias. Normalmente, cada vez que se emite una de ellas, se delimitan las áreas del proyecto. Aquí se pueden ver las solicitudes abiertas, y vemos que en la 9ª convocatoria (la actual) los temas son computación cuántica, o sistemas con inspiración biológica, entre otros. Estos trabajos pueden estar financiados con hasta 1.000 m€ y están pensados como grandes proyectos a 10 años. Aquí parecen los participantes de ITFOM y aquí, los de Graphene-CA, por ejemplo.

Cooperación internacional: nuestra propia experiencia

Mucho se pide pedimos a las empresas de nuestro alrededor que tienen que cooperar con otros y, además, hacerlo en el extranjero. Y este mensaje, es difícil de transmitir si la empresa no está concienciada. Es decir, las palabras, para el que no lo ve claro, son vacías. Pueden ver los beneficios pero se centran en los perjuicios. Por eso, intentamos poner ejemplos de otras empresas. Pero siempre puede tener matices. O, mejor dicho, siempre encontramos una buena excusa para evitarnos el cambio, que de primeras, acarrea sufrimiento.

Por eso, hoy no quiero sermonear a nadie si no contaros desde una profunda humildad nuestra experiencia en la colaboración con empresas en el extranjero. En este caso, con consultoras similares a nosotros pero en marcos geográficos diferentes. Así que este post tiene dos funciones: aportaros algo en cuanto a la experiencia vivida y que nos permitáis un poco de desahogo por lo vivido. Contar historias relaja :).

Hace unos años decidimos emprender una camino de colaboración con otras consultoras que trabajen en nuestro mismo campo de gestión de la innovación pero que lo hagan en países diferentes. Más que centrarnos en que pueden ser competencia porque acuden con propuestas a las mismas convocatorias europeas que nosotros, nos dedicamos a tender puentes satisfactorios para los dos.

El principio de esta historia dibuja un paisaje en el que colaborábamos con un solo país (Holanda) con una forma de entender el negocio totalmente diferente y con el que la conversación se veía a veces torpedeada por simples diferencias culturales. Hoy día, el paisaje es muy diferente: colaboramos con 11 consultoras distribuidas por casi toda Europa y no solo recibimos una gran bolsa de proyectos europeos en formación o lanzamos propuestas de manera conjunta a Bruselas sino que ha servido para estimular nuestras neuronas con nuevas ideas y para llevar nuestra relación a un plano estratégico planteando grandes planes de futuro como pueden ser la expansión a Europa de nuestra Red de Business Angels, o el lanzamiento de una nueva sede en un país que todavía no hemos cubierto.

Entremedias de ambos escenarios, el día a día del camino de cooperar. A veces, duro. A veces insatisfactorio. Pero a largo plazo, muy eficiente y gratificante. Los aspectos negativos de cualquier cooperación son infinitos ya que, al final, se trata de relaciones entre seres humanos. Los aspectos positivos también son infinitos, tantos como aristas tiene un ser humano.

Si me permitís desahogarme un poco, os contaré que durante estos años nos ha tocado luchar contra formas diferentes de entender un negocio, con unos clientes y un valor captado por ellos totalmente diferente. Pero la mayoría de las veces las piedras en camino eran más comunes: que uno del norte te grite al teléfono como si estuviese cabreado cuando realmente solo quiere transmitirte unas cuantas buenas palabras, que veas como las expectativas con un socio se diluyen cuando avanza la cooperación, que algún proyecto no salga financiado cuando hay esperanzas en él y la forma de tomárselo no sea la adecuada, que otro se cierre única y exclusivamente a lo que pone en un papel…

Y si me dejáis que me ponga melancólico, os contaré que también es inspirador ver que, a pesar de haber tenido educaciones y ambientes diferentes, al final somos todos casi iguales. O que compartir tu alegría con otros por los proyectos financiados es doblemente positivo. O reírte a carcajadas con las bromas en un restaurante. ¿Por qué no?. Y, al final, los resultados van saliendo.

Lanzo pues desde aquí mi botella, como diría Sting. Con un mensaje claro: cooperar (fuera) compensa. A pesar de que puede no salir bien o que tiene momentos negativos. Y me quedo aquí en la orilla esperándoos por si os animáis a lanzar vuestra propia botella con vuestra experiencia en forma de mensaje.

¿Definimos o no, nuevos indicadores de cara a la estrategia 2020 de la UE?

Esta llegando a su fin la estrategia europea 2010 y ya están comenzando a definirse los próximos pasos de su sucesora de cara al programa 2020. Esta nueva estrategia se enmarca dentro de la peor crisis económica desde 1930, lo que esta haciendo necesario un enfoque crítico de las perspectivas de crecimiento de Europa.

Con este nuevo horizonte temporal, desde la estrategia de innovación de la OECD  se habla de llevarle ventaja al mañana desarrollando nuevas fuentes de crecimiento más sostenibles y basadas en la innovación. En el Consejo Europeo se busca asentar las necesidades que pesan sobre del empleo y volver a centrar esfuerzos en el cambio climático.

Estas estrategias no pueden lanzarse si no van de la mano de metas y objetivos que orienten a los estados miembros sobre el camino a seguir en este nuevo periodo.

Si nos situamos desde un punto de vista más específico, Ann Miltler (directora ejecutiva del Lisbon Council), realiza un exhaustivo análisis sobre el cuidado que hay que tener al establecer cuáles van a ser los indicadores que midan las políticas que se establezcan de cara a 2020.

Y es que no es nada fácil determinar qué es lo que se va a valorar de cada política, ya que estas son las bases a través de las cuales, cada estado, establecerá las líneas estratégicas específicas a seguir para cumplir los objetivos previamente establecidos. Estos organismos son responsables no sólo de ellos mismos sino de todos los ciudadanos de Europa, quienes esperamos nuevas oportunidades y retos de futuro.

El Consejo Europeo ha anunciado que convocará una reunión especial en septiembre de 2010 junto con los Ministros de Asuntos Exteriores de todos los Estados miembros para debatir cómo puede la Unión comprometerse más adecuadamente con sus socios estratégicos sobre las cuestiones mundiales.

En este punto es donde entran en juego la definición o no de nuevos indicadores que midan la actividad de cada estado. Ann Miltler dice muy acertadamente, en su informe, que no es estrictamente necesario desarrollar nuevos indicadores que midan la información sobre lo que sucede cuando estos objetivos son continuamente ignorados (p.ej.: déficit sobre el PIB de cada país). Aunque los objetivos no se hayan cumplido, por muchos países, no significa que haya que quedarse estancado. Por ello se proponen nuevos indicadores. Destacamos algunos englobados dentro del área de innovación y dinamismo del informe de Ann Mitler como son: crecimiento de la productividad, número de personas que encuentran empleo o el ratio de nacimiento/muerte de empresas.

Adjuntamos informe de análisis sobre el estudio de los indicadores de Ann Mitler.

En próximos post os iremos informando de las principales decisiones que nos vayan afectando!

LISBON_COUNCIL_Innovating_Indicators