“En Instrumento PYME el proyecto debe buscar la excelencia de un plan de negocio innovador”

Intervención de Luis Botifoll, Director de la oficina de Bantec en Bruselas, en la Jornada organizada por ADItech, “Validación y preparación de propuestas en Fase 1 y Fase 2 al Instrumento PYME del H2020”.

“Si en Fase 1 la propuesta eran 10 páginas, en Fase 2 se pasa a 30 páginas, en las que tenemos que decir, que vamos a desarrollar una serie de acciones de investigación y desarrollo y de demostración y replicación de mercado. El principal punto de partida es el deliverable que hemos obtenido en la Fase 1. Las actividades que vamos a desarrollar pueden ser muy variadas. El out put que se espera es el plan de negocio avanzado que se entiende que tiene que estar a punto como para atraer o ser presentado ante inversores externos.

De estos proyectos se espera que vayan a tener un crecimiento exponencial, que la financiación que necesiten para su rápida penetración y acceso al mercado obliga o condiciona a que entren nuevos inversores a través de fórmulas como puede ser el capital riesgo.

En Fase 2 la financiación va desde 0,5 millones hasta 2,5 millones, aunque esta no es una horquilla cerrada porque podría aumentar hasta 5 millones de euros. El plazo va de 12 a 24 meses.

Los aspectos clave residen en que la PYME debe desarrollar un nuevo producto, proceso o servicio que debe ser lanzado al mercado en una fase posterior. Más que la excelencia científico-técnica, el proyecto debe buscar la excelencia de un plan de negocio innovador. Se espera una innovación más técnica que tecnológica.

El plan de negocio resultante debe contener al menos plan de marketing, una estrategia de comercialización y un plan de financiación. No se dispone de una versión cerrada de plan de negocio, sino que se aceptan distintas versiones e infinidad de modelos.

De alguna forma se trata de evolucionar un producto que la empresa sería capaz de desarrollar para satisfacer una necesidad concreta, para adquirir la capacidad de lanzarlo a escala global.

Algunos conceptos clave se refieren a que, el proyecto tiene que disponer de un nivel de preparación tecnológica de nivel TRL6 o superior, que las propuestas tienen que prestar atención especial a la protección de la propiedad intelectual, que tienen que presentar medidas convincentes para asegurar la explotación comercial, que tiene que contenerse una especificación a cerca de los resultados del proyecto, incluyendo el plan de comercialización y los criterios de éxito.

En Fase 2 la estructura del formulario es muy similar a la de la Fase 1.

La mayor parte del presupuesto de que dispone Instrumento PYME lo va a absorber la Fase 2, en la que se espera financiar durante todo el periodo del H2020 unos 1.700 proyectos, con un tamaño medio de ayuda de 1,5 millones de euros. Para este año 2014 ya se ha dotado de un presupuesto de 255 millones de euros. En 2015 será ligeramente superior.

La primera fecha de corte de la Fase 2 es el 9 de octubre y la segunda el 17 de diciembre. En 2015 habrá una fecha de corte por trimestre.

Un plan de trabajo como ejemplo de lo que puede ser la estructura de trabajo de un proyecto. En Fase 2 tiene que haber acciones de demostración en un sentido amplio, desde testeo, prototipado, escalado, … Considero que tiene sentido hacer unas acciones de desarrollo, que vengan como consecuencia y culminación de las acciones de demostración.

A continuación se hace la validación de mercado con los usuarios de ese producto, servicio o proceso que estemos.

Luego vendría la preparación del plan de negocio, el entregable que la Comisión nos va a pedir y con el cual va a medir si hemos cumplido y hemos hecho correctamente o no el proyecto.

Y, por último, un paquete de difusión de los resultados del proyecto.

La mayor parte del presupuesto lo deberían absorber las acciones de demostración.

Como recomendación, si estamos pensando en presentar un proyecto, decir que es preferible seguir todo el ciclo, es decir, es preferible introducir una propuesta en Fase 1. Entiendo que no es fácil disponer de un plan de negocio entregable como para iniciar la Fase 2 directamente.

El proyecto tiene que ser llevado desde el área de marketing, de ventas, con una implicación muy directa del empresario, de los principales directivos de la empresa, más que del área de I+D.

Se puede hacer uso de la subcontratación. No hay límites pero sí que sería preferible mantenerse por debajo de un 50%.

Por lo que respecta a la evaluación de la propuesta, incidir en que el umbral mínimo para cada uno de los tres criterios, impacto, excelencia e implementación, son cuatro puntos tanto para Fase 1 como para Fase 2, pero sí que hay una diferencia entre ambas fases y es que en el conjunto de los tres criterios individuales, son más exigentes en Fase 1, porque en Fase 2 piden 12 puntos.

Una propuesta que en Fase 1 haya tenido menos de 12 puntos, no es conveniente que vuelva a presentarse a Instrumento PYME. Ahora bien, no es menos cierto que aunque sí es recomendable hacerlo cuando se ha obtenido una nota superior a 12 puntos, por ello no se tiene más ventaja a la hora de volver a presentar la propuesta. Se enfrenta con las mismas circunstancias que las demás.

El documento que se entrega en Fase 2 debe recoger el Impacto, básicamente el económico; la Excelencia, en innovación; la Implementación, el potencial de comercialización que tiene, el potencial de la PYME para alcanzar los resultados esperados.

Una propuesta responde bien al criterio  del Impacto si describe convincentemente que habrá un mercado para esa innovación, si tiene identificados los usuarios objetivo, si conoce las condiciones de mercado, ratios de crecimiento, soluciones competitivas, etc… Como la innovación puede potenciar el crecimiento de la PYME. Evidenciar que la explotación del producto, servicio o proceso está alineado con la estrategia global de la empresa.

En el capítulo de Excelencia debe quedar reflejado que existe innovación al explorar nuevas oportunidades de mercado que respondan a retos europeos o globales, etc…

En el de Implementación, que la empresa y el proyecto cuentan con los recursos relevantes, personal, instalaciones y redes, un calendario realista, un plan de trabajo completo y un equipo que tenga experiencia y conocimiento tanto científico-técnico como en gestión.

En la Fase 1 en la primera fecha de corte, la Comisión ha advertido que ha habido muchas propuestas que se han centrado en el proyecto, pero no suficientemente en la oportunidad de negocio.

No se ha puesto en evidencia, tampoco, si existe un estudio del mercado previo en el que va a competir.

Como conclusión también se puede mencionar que no se han valorado de la misma manera las propuestas presentadas en unos ámbitos que en otros.

Por número de propuestas presentadas, el país más parecido a España ha sido Italia. Sin embargo su número de proyectos aceptados ha sido la mitad que los españoles.

En lo que respecta al tamaño de las empresas financiadas, ha habido una mayor proporción de aquellas de mayor tamaño, pero vemos que un tanto por ciento significativo de las propuestas financiadas tienen menos de 5 trabajadores.

El 36% de las empresas financiadas contaban con menos de 3 años de historia. Empresas muy nuevas han sido financiadas.

En lo que respecta a la facturación, el 41% de las empresas que han presentado una propuesta facturaban menos de 100.000 euros al año, que es una proporción elevada de empresas muy pequeñas y con una capacidad de maniobra y gestión muy reducida. El porcentaje de las que han recibido financiación con este nivel de facturaciones ha sido más reducido, del 28%, que en cualquier caso no deja de ser una proporción significativa”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *