El Gobierno Vasco ha presentado el Plan de Industria – Euskadi 2030, una hoja de ruta que busca fortalecer la competitividad del tejido industrial vasco y asegurar el crecimiento económico y social del país. Durante su presentación se indicó que lo que se busca con este Plan es convertir a Euskadi en uno de los territorios líderes de la reindustrialización europea.
“El principal objetivo del Plan de Industria es sentar las bases para la creación de puestos de trabajo de alta calidad para futuras generaciones. Empleo estable y bien remunerado que responda a las aspiraciones de nuestros hijos e hijas y les permita desarrollar su potencial plenamente en Euskadi”.
Presupuesto: más inversión, menos dispersión
El Plan de Industria contará con una dotación pública de 3.900 millones de euros por parte del Gobierno Vasco, traccionando una inversión privada adicional estimada en 12.000 millones. En total, se movilizarán cerca de 15.900 millones de euros a lo largo de esta legislatura.
Este esfuerzo supone un aumento del 50 % en los recursos públicos destinados al impulso industrial en comparación con planes anteriores. A su vez, se ha optado por reducir a la mitad el número de programas de ayuda, concentrando los fondos en iniciativas más eficaces y ambiciosas. El objetivo es claro: menos programas, pero más potentes y con mayor impacto.
Respuesta ante el reto de la reindustrialización europea
En un contexto global de incertidumbre y competencia industrial creciente, Europa busca reforzar su autonomía estratégica frente a potencias como Estados Unidos o China, mientras lidia con desafíos como la descarbonización, la digitalización y la pérdida de competitividad. En este contexto, Euskadi parte de una posición sólida gracias a su trayectoria industrial, pero también enfrenta retos importantes para mantener su liderazgo y adaptarse al nuevo escenario.
El Plan de Industria – Euskadi 2030, alineada con los grandes ejes europeos de innovación, descarbonización, autonomía estratégica y desburocratización, nace como respuesta a este entorno cambiante, con el objetivo de posicionar a la industria vasca como motor de crecimiento, innovación y empleo de calidad.
“Europa no puede quedarse fuera de juego en la competición tecnológica e industrial a nivel global. Euskadi puede y deber ser protagonista de la reindustrialización europea, gracias a nuestras fortalezas tecnológicas e industriales”.
Ejes de actuación y sectores estratégicos
El nuevo plan se articula en torno a tres grandes ejes estratégicos: Más Industria, Mejor Industria y Menos Emisiones, que se traducen en 15 prioridades clave. Entre ellas destacan el fortalecimiento del arraigo empresarial, la atracción de inversión extranjera, el impulso a la descarbonización, el desarrollo de nuevo talento (con especial foco en la incorporación de mujeres a la industria), el aumento del tamaño de las pymes y la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial.
A estos tres ejes se suma un cuarto: la desburocratización, con el objetivo de reducir en un 30 % los plazos de aprobación de nuevas inversiones industriales y simplificar los trámites para las empresas.
En cuanto a los sectores estratégicos, el plan apuesta por reforzar tanto los sectores tractores actuales (componentes de automoción, movilidad sostenible, fabricación avanzada, energía y metalurgia), como los sectores con mayor potencial de futuro, entre los que se encuentran el aeroespacial, el biosanitario, las soluciones digitales avanzadas (IA, ciberseguridad, quantum), las redes inteligentes y los combustibles renovables.
Todo ello se complementa con una apuesta decidida por la inversión en I+D+i, la digitalización y el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas y digitales que permitan avanzar hacia un modelo industrial más competitivo y sostenible.
Proyectos Transformadores
Una de las principales novedades son los llamados Proyectos Transformadores, diseñados como palancas de cambio reales, con vocación de colaboración público‑privada a nivel de país.
En total, se prevén 20 proyectos clave que materializan las prioridades del plan 10 bajo liderazgo del Gobierno Vasco y 10 bajo por empresas representativas del tejido productivo.
Estos proyectos se articulan en torno a tres ejes principales: más industria, mejor industria y menos emisiones y responde a las prioridades estratégicas europeas: innovación, descarbonización, autonomía estratégica y desburocratización.
“La principal novedad de este plan son los proyectos transformadores, que hacen realidad las prioridades estratégicas. Se conciben como oportunidades de colaboración a nivel de País para generar nuevo tejido industrial, se regirán con planes de negocio y se exigirán resultados”.
Gobernanza colaborativa para una ejecución eficaz
La ejecución del Plan se apoyará en un sistema de gobernanza pionero, diseñado para asegurar la coordinación, el seguimiento y el impacto real de las acciones. Estará compuesto por tres niveles clave:
- El Consejo Vasco de Industria, como órgano representativo.
- Un Comité Estratégico, responsable de la dirección política y técnica del plan.
- Y una Oficina de Gestión Técnica, liderada por el Grupo SPRI, encargada de la coordinación operativa.
Este modelo contará además con la participación activa de los 17 clústeres industriales vascos y de la Basque Research & Technology Alliance (BRTA), que integra a los 17 principales centros tecnológicos y de investigación cooperativa de Euskadi. Una estructura pensada para fomentar la colaboración público-privada y garantizar una implementación efectiva y transformadora del plan.
Más información y documento completo
El documento presentado ha sido elaborado por el Gobierno Vasco con la colaboración de instituciones públicas, clústeres, organizaciones empresariales, empresas líderes y la propia Comisión Europea. A partir de ahora, se abre un proceso de diálogo con agentes sociales y económicos para enriquecer la propuesta y dar forma definitiva a los Proyectos Transformadores. La versión final del plan será aprobada en Consejo de Gobierno y remitida al Parlamento tras el verano.